Tarjetas «revolving»: se acabaron los intereses abusivos

El abusividad de los intereses de los créditos "revolving"

El estado de alarma derivado de la pandemia que ha provocado el Covid-19 ha hecho que pasara totalmente desapercibida la Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 4 de marzo de 2020 que reconoce la abusividad de los intereses de los créditos «revolving».

Este tipo de créditos «revolving» (que suelen venir derivados de la contratación de tarjetas con el mismo nombre) son un producto que las entidades financieras ofrecen a los clientes y que tienen la particularidad de que el titular puede fraccionar o aplazar mediante diferentes sistemas el crédito que se ha utilizado.

En realidad, este aplazamiento al pago se convierte en una trampa que mediante unos intereses del todo abusivos deja al deudor en una situación de endeudamiento permanente.

¿Por qué son créditos abusivos?

Se deben tener muy presentes, y así lo dice la sentencia, las circunstancias en que se firmen este tipo de créditos: en primer lugar, el público al que van destinados, que suelen ser personas particulares que -por diversas razones- no tienen acceso a otros tipos de crédito menos gravosos.

En segundo lugar, las propias peculiaridades del crédito: el límite dinerario que puede disponer el cliente se regularizando constantemente y eso hace que los intereses y las comisiones que se generan se capitalicen nuevamente para generar un nuevo interés.

Por último, hay que tener presente que las cuantías de las cuotas no suelen ser muy elevadas, en comparación con la deuda pendiente, pero se alargan mucho en el tiempo y esto genera nuevos intereses hasta entrar en una espiral de no retorno.

La Sentencia hace referencia al concepto de «interés normal del dinero» como baremo para determinar si este interés que se cobra en este tipo de crédito es abusivo. Además, también dice que fijar un interés muy por encima de lo normal no se puede justificar de ninguna maneracon respecto al alto índice de impagados que generan este tipo de crédito.

Razona la sentencia que en ningún caso la concesión irresponsable de préstamos al consumo con intereses muy superiores a los normales, tiene como consecuencia directa, el sobre endeudamiento de los consumidores y, por tanto, esta actitud poco ética de los acreedores en ningún caso puede tener la amparo del ordenamiento jurídico.