Desplazamientos para cumplir con la custodia de menores

El cumplimiento de la guardia y custodia o el régimen de visitas durante la vigencia de la obligación de confinamiento

Ante la situación de excepcionalidad que estamos viviendo, los padres y madres divorciados y divorciadas se preguntan si se debe continuar cumpliendo con las medidas relativas a la guardia y custodia y régimen de visitas a favor de los progenitores.

Para dar una respuesta, es necesario analizar la situación actual:

La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha clasificado la situación actual que se vive en todo el mundo -originada por COVID19- como pandemia y, por este motivo, pide a los gobiernos que tomen medidas urgentes y agresivas.

En nuestro país se acordó uno de los estados de alarma más restrictivos de toda Europa. Entre las medidas que se tomaron está la limitación de desplazamientos, con las excepciones para avituallamiento de víveres y otras gestiones que sean absolutamente imprescindibles, así como el acceso al puesto de trabajo.

Por su parte, los Servicios de Protección Civil de Cataluña han facilitado una hoja informativa con las preguntas más frecuentes que nos hacemos los ciudadanos ante estas restricciones. Una de estas cuestiones que afecta a muchas familias es si se pueden realizar desplazamientos para cumplir con la custodia compartida o el régimen de visitas de la custodia exclusiva.

La respuesta que a día de hoy nos dan estas fuentes oficiales es que sí se pueden realizar traslados para dar cumplimiento a las sentencias (las cuales se recomienda llevar durante el traslado del menor, como justificante).

No obstante, antes de tomar la decisión de continuar aplicando y/o exigir la aplicación de la decisión judicial, los progenitores deberían tener muy presente cuál es su situación personal y familiar: si ambos continúan trabajando, si tienen ampliación o reducción de horario, teletrabajo, si conviven con personas mayores, con personas de alto riesgo, etc.

Hay que recordar que los acuerdos judiciales en relación a los menores se pueden modificar si ambos progenitores están de acuerdo. Es evidente que estamos ante una situación que ningún convenio regulador tenía prevista y, por lo tanto, vale la pena tener muy presente el bienestar de los menores, que en definitiva es lo que todos los padres y madres quieren por sus hijos. Teniendo en cuenta esta premisa, lo que se impone es tener sentido común a la hora de tomar la decisión y escoger la solución que mejor preserve los intereses del menor.